La clase magistral
El profesor (en la universidad o como tutor de familia) era prácticamente el único proveedor de información que tenían los estudiantes y la clase magistral era la técnica de enseñanza más común.
El aprendizaje buscaba la memorización del saber que transmitía el maestro.
El libro de texto complementaba las explicaciones magistrales
del profesor y a veces sugería ejercicios a realizar para reforzar los aprendizajes.
Se considera que el alumno no debe estar pasivo recibiendo y memorizando la información que le proporcionan el profesor y el libro de texto; la enseñanza debe proporcionar entornos de aprendizaje en los que los estudiantes puedan desarrollar proyectos y actividades que les permitan descubrir el conocimiento, aplicarlo en situaciones prácticas y desarrollar todas sus capacidades.
A finales del siglo XX los grandes avances tecnológicos y el triunfo de la globalización económica y cultural configura una nueva sociedad. En este marco, con el acceso cada vez más generalizado de los ciudadanos a Internet, proveedores de todo tipo de información, y pudiendo disponer de instrumentos para realizar todo tipo de procesos con la información, se va abriendo paso un nuevo curriculum básico para los ciudadanos y un nuevo paradigma de la enseñanza.



